Atentos: el cambio de último momento que realizó Arruabarrena para enfrentar a Recoleta
Boca afrontará la revancha ante Recoleta con una ventaja importante, aunque Rodolfo Arruabarrena tuvo que modificar sus planes.

Boca llega a la revancha de los octavos de final de la Copa Sudamericana con una ventaja que le permite afrontar el partido con cierto margen. El Xeneize se impuso 3-1 en el encuentro de ida y ahora buscará completar la tarea en Paraguay para meterse entre los ocho mejores del certamen.
Sin embargo, el escenario cambió durante la preparación del encuentro. Rodolfo Arruabarrena no pudo sostener completamente el equipo que tenía pensado utilizar debido a las lesiones y al desgaste acumulado por varios futbolistas.
El calendario tampoco ayuda. Boca viene disputando partidos prácticamente cada tres o cuatro días y el entrenador decidió no realizar una rotación profunda en los últimos compromisos, debido a la necesidad de recuperar terreno en el campeonato local y, al mismo tiempo, avanzar en la competencia internacional.
La situación terminó afectando especialmente a la defensa. Leandro Paredes, Leandro Lozano y Marco Pellegrino son bajas confirmadas para la revancha por diferentes problemas físicos, mientras que otro defensor que venía teniendo un papel importante también quedó condicionado.
La carga de minutos empieza a pasar factura
Uno de los futbolistas que más había utilizado Arruabarrena durante este semestre era Lautaro Di Lollo. El juvenil se había convertido en una pieza habitual de la defensa y aprovechó la confianza del entrenador para ganar terreno dentro del plantel.
Di Lollo fue titular en los encuentros del Clausura y también disputó los 90 minutos de la ida contra Recoleta. El problema apareció después de una seguidilla importante de partidos, con el defensor acumulando una carga física considerable.
La situación es todavía más delicada porque Boca no cuenta con todas sus alternativas habituales para esta serie de la Sudamericana. El cuerpo técnico debe administrar cuidadosamente las cargas para evitar que una molestia termine transformándose en una lesión de mayor gravedad.
Además, Tomás Aranda y Leonel Flores también aparecen entre los juveniles que llegan con muchos minutos acumulados durante el semestre. Ambos participaron en los nueve partidos que Boca disputó hasta el momento y están siendo evaluados por el desgaste.
Arruabarrena mueve una pieza en el fondo
Ante este escenario, Lautaro Di Lollo quedó en duda para la revancha y Nicolás Figal aparece como su reemplazante en la defensa.
El cambio supone el regreso de un futbolista que había comenzado el semestre como titular, pero que posteriormente perdió terreno frente al buen rendimiento de Di Lollo. Figal tuvo menos protagonismo en las últimas semanas y ahora vuelve a tener una oportunidad en un partido de máxima exigencia.
La modificación no responde a una decisión estrictamente futbolística. La prioridad del cuerpo técnico es evitar exponer a Di Lollo, quien no estaría en condiciones ideales para afrontar otro partido de alta intensidad.
De esta manera, el entrenador vuelve a recurrir a Figal justo cuando Boca necesita sostener la ventaja conseguida en Buenos Aires.
También habrá cambios por las otras lesiones
La defensa no tendrá solamente esa modificación.
Dylan Gorosito y Ayrton Costa aparecen como las otras variantes que prepara Arruabarrena con respecto al equipo que enfrentó a Platense. Los cambios están relacionados con las lesiones musculares sufridas por Leandro Lozano y Marco Pellegrino, quienes no estarán disponibles para la revancha.
En el caso de Gorosito, su presencia permite cubrir el lateral derecho, mientras que Costa tendrá nuevamente participación en la última línea.
El cuerpo técnico deberá decidir además si alguno de los futbolistas que arrastran molestias puede ocupar un lugar entre los suplentes. La intención es contar con alternativas durante el encuentro sin correr riesgos innecesarios.
Boca tiene una ventaja que debe administrar
El Xeneize llega al compromiso con el resultado de la ida a favor. El 3-1 conseguido en el estadio Tomás Adolfo Ducó le permite afrontar la revancha con dos goles de diferencia, aunque el cuerpo técnico sabe que no puede confiarse.
Recoleta tendrá la obligación de salir a buscar el partido desde el comienzo y Boca deberá controlar los momentos del encuentro para evitar que el conjunto paraguayo encuentre rápidamente un gol que cambie el escenario.
Por eso, la administración de los minutos también será determinante. Arruabarrena tiene que equilibrar la necesidad de presentar un equipo competitivo con la obligación de no seguir exponiendo a jugadores que llegan al límite físicamente.
La formación que prepara Arruabarrena
Con las bajas confirmadas y las últimas modificaciones, la defensa será una de las zonas que más cambios presentará respecto al partido de ida.
Álvaro Montero aparece en el arco, mientras que Dylan Gorosito, Nicolás Figal, Ayrton Costa y Lautaro Blanco serían las principales opciones para conformar la línea defensiva.
En el mediocampo, la ausencia de Leandro Paredes también obliga al entrenador a modificar su estructura habitual. Boca deberá encontrar una nueva manera de manejar la pelota y controlar el ritmo del partido.
Arruabarrena, en definitiva, no solamente tendrá que pensar en cómo conseguir la clasificación. También deberá administrar un plantel que llega exigido físicamente y con varias bajas importantes.
La ventaja de la ida le permite cierto margen, pero Recoleta será una prueba importante para una defensa que llegará a Paraguay completamente renovada.

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