Por decisión de Arruabarrena, la figura de Boca que fue relegado del primer equipo
El nuevo ciclo de Rodolfo Arruabarrena en Boca empezó con una señal contundente.

El nuevo semestre de Boca Juniors empezó con una señal fuerte en el predio de Ezeiza. Cada arranque de ciclo suele traer decisiones deportivas, conversaciones internas y movimientos silenciosos que, tarde o temprano, terminan marcando el rumbo del plantel.
En el caso del equipo de Rodolfo Arruabarrena, la primera práctica formal dejó algo más que una prueba táctica. El entrenador empezó a ordenar prioridades y dejó claro que no todos los futbolistas partirán desde el mismo lugar en la consideración para lo que viene.
Boca empieza una nueva etapa con decisiones fuertes
El “Vasco” necesita construir rápido un equipo competitivo. Boca viene de meses cargados de presión, cambios y dudas, por lo que el nuevo cuerpo técnico no tiene demasiado margen para esperar indefiniciones. Cada jugador deberá mostrar compromiso, presente y claridad sobre su futuro.
En ese escenario, las situaciones contractuales empiezan a pesar tanto como el rendimiento. Cuando un futbolista está cerca de finalizar su vínculo y no responde una propuesta de renovación, el club queda expuesto. Y Boca, que ya vivió casos similares en el pasado, no quiere repetir errores.
Exequiel Zeballos quedó relegado en Boca
Exequiel Zeballos no formó parte del ensayo futbolístico del primer equipo por decisión de Rodolfo Arruabarrena. Según trascendió desde el entorno de Boca Predio, el entrenador no lo considera una prioridad mientras continúe sin resolverse su continuidad en el club.
El “Changuito” no fue separado del plantel ni se lo puede catalogar como un jugador colgado. Sin embargo, la lectura deportiva es evidente: empezó el semestre corriendo desde atrás. Y, en un Boca que necesita certezas, esa posición puede ser muy difícil de revertir.
El contrato de Zeballos complica todo
El problema de fondo es contractual. Zeballos tiene vínculo con Boca hasta el 31 de diciembre de 2026 y, al estar a menos de seis meses de quedar libre, ya puede negociar con otra institución para marcharse sin dejarle dinero al club desde enero de 2027.
Boca intentó evitar ese escenario con una propuesta de renovación, pero desde el club aseguran que no hubo respuesta del entorno del jugador. La intención dirigencial era proteger el patrimonio: renovar para que siguiera o, en todo caso, venderlo con una base más favorable para todas las partes.
Europa lo mira, pero la oferta no llega
El deseo del futbolista sería emigrar vendido en este mercado. Durante las últimas semanas aparecieron nombres como Napoli, Bologna y Fiorentina alrededor de su situación, con el conjunto napolitano señalado como uno de los interesados más fuertes. Sin embargo, a Boca todavía no llegó una oferta formal que destrabe la salida.
Ese es el punto que más tensión genera. Zeballos espera una posibilidad desde el exterior, pero el club no puede planificar en función de rumores. Mientras no aparezca un comprador concreto, Arruabarrena decidió trabajar con futbolistas que tengan el futuro más claro dentro del plantel.
Cuánto vale el Changuito Zeballos
El caso también tiene peso económico. De acuerdo con Transfermarkt, Exequiel Zeballos está valuado en 7 millones de euros, una cifra importante para un jugador surgido de las inferiores y todavía con margen de crecimiento. Su perfil sigue siendo atractivo: extremo derecho, desequilibrante, rápido y capaz de jugar también por izquierda o como atacante.
Pero su carrera en Boca nunca terminó de explotar como se esperaba. Las lesiones, la falta de continuidad y los cambios de entrenadores fueron frenando a una de las grandes promesas del club. Ahora, su futuro parece depender más del mercado que de una decisión futbolística inmediata.
Arruabarrena marca el camino en Boca
La postura del “Vasco” es clara: si el jugador quiere salir y no define su renovación, no será una prioridad dentro del equipo. La decisión recuerda a otros conflictos recientes de Boca, como los casos de Agustín Almendra o Nicolás Valentini, donde el aspecto contractual terminó afectando directamente la consideración deportiva.
Por ahora, el futuro de Exequiel Zeballos está más lejos que cerca de la Bombonera. Si aparece una oferta convincente, Boca podría venderlo y cerrar el conflicto. Si no llega, el “Changuito” quedará en una posición incómoda: entrenando con el plantel, pero cada vez más lejos del primer equipo.

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